**Nota informativa**

Hay personas a las que no les gusta verse reflejadas en las cosas que cuento. Gente que quiere desvincularse de mis crónicas y de mi particular forma de narrarlas. Es una pena, porque creo que las historias contadas a medias no son historias.
En una época en la que la palabra ‘censura’ vuelve a estar en boca de todos, yo cedo a las presiones y para no herir sensibilidades, y a petición del interesado, voy a proceder a la eliminación de uno de mis posts y a suprimir su nombre en todas y cada una de las entradas de este blog. Le llamaré X. Además, a partir de ahora, trataré de evitar que cualquiera de mis anécdotas diarias guarden relación con este sujeto.
No obstante, quisiera expresar mi malestar ante tan inusual demanda. Un periodista debe contar las cosas tal y como son. Debe ser capaz de transmitir todo aquello que ve, que siente, que opina… Creo que ponerle cortapisas a eso es limitar, en parte, sus capacidades.
Con este blog lo único que pretendo es compartir mis propias experiencias, sean estas buenas o malas. Contarle al mundo, y a quien lo quiera saber, las cosas que me suceden, cómo me siento en determinados momentos o qué opino al respecto de uno u otro tema. Es una pena tener que cambiar el prisma para ver las cosas de otro color.

A mis 31 años aún no comprendo muchas cosas. Supongo que no es nada extraño, que a todos nos pasa. 
comolavida dijo
La verdad es una pena porque la "censura" nunca es buena, yo tambien vivi una cosa parecida, animo y aqui tienes un lector nuevo :)
17 Diciembre 2006 | 08:30 PM